Lavado a presión de entradas
No hay una presión de norma para lavar una entrada, porque no hay organismo técnico que publique una: el punto en que una losa empieza a deshacerse le pertenece a esa losa, no a la máquina. Y parte de lo que en una entrada parece mugre es el concreto mismo, y eso no lo cambia ningún lavado.
No existe una presión segura para el concreto
No hay organismo técnico que publique una presión segura para el concreto. Y cuando uno lee lo que las asociaciones sí dicen del agua a alta presión sobre una losa, resulta que no es un ajuste de limpieza: la National Ready Mixed Concrete Association incluye la lavadora de alta presión entre las herramientas para arrancarle la capa superior débil a un concreto que está soltando polvo. Eso es una reparación, no un lavado. La razón de que no pueda existir un solo número está en la guía de curado de esa misma asociación. Qué tan dura queda la superficie de desgaste depende de cómo se curó la losa, y dos losas de la misma edad y la misma mezcla pueden quedar muy distintas arriba nada más por eso. El curado no se ve desde la calle. La demostración más clara viene de los puentes, donde el agua se usa a propósito para cortar concreto: un estudio del departamento de transporte de Missouri tuvo que bajar el equipo de 17,000 o 18,000 psi a 13,000, porque en concreto de mala calidad el ajuste normal atravesaba la losa de lado a lado. Se calibra contra la losa que uno tiene enfrente. Ahí está todo el argumento: el punto de daño es una propiedad de la losa. Esta página tampoco publica un número, por la misma razón.
Parte de lo que parece mugre es la losa misma
Hay dos cosas en una entrada que se ven igualito a mugre y no lo son. La primera es el craquelado: una red fina de grietas superficiales de contracción que se formó cuando se acabó la losa, que va juntando tierra y se lee como una nube gris. El lavado le saca la tierra, pero la red sigue ahí, y la NRMCA advierte que el craquelado se nota más a medida que la superficie mojada se seca; o sea que hay un rato, mientras la superficie se seca, en que una entrada limpia se ve peor que antes. La segunda es la decoloración, y esa conviene conocerla antes de agendar. La NRMCA la trata como una propiedad del colado mismo y la separa de las manchas que cayeron después: manchones por curado disparejo, por cloruro de calcio en la mezcla, y quemaduras de llana, que son las marcas oscuras que dejó la llana de acero cuando la losa no tenía ni un día. Parte de eso, en palabras de la NRMCA, puede no responder a ningún tratamiento. No ofrecemos un tratamiento con ácido para eso. La NRMCA advierte que el tratamiento químico puede alterar de manera importante el color de las superficies de concreto y puede agravar la situación, y la Portland Cement Association dice sin rodeos que el tratamiento con ácido no se recomienda. Una losa que queda pareja pero del color equivocado no es una reparación.
Aceite y óxido: lo que pasó cuando alguien lo probó
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos hizo el experimento. Le untaron aceite lubricante usado a unas losas de concreto, las dejaron reposar hasta que tenían cincuenta y seis días y ahí probaron tres métodos de remoción. La remoción completa se logró dos veces: con una pasta de solvente, que hubo que aplicar tres veces, y con chorro de arena, que se llevó cerca de 1/16 de pulgada de la matriz del concreto junto con la mancha. El cepillo de alambre con jabón y agua corriente fue el menos efectivo. Con agua a presión no se probó nada sobre el aceite. O sea: lo único que sacó por completo el aceite viejo lo sacó disolviéndose en el concreto o cortando el concreto. Lavar no está en esa lista, y por eso esta página nunca dice que un lavado quita la mancha de aceite. Buscar un solvente más fuerte empeora las cosas. La Portland Cement Association advierte que los solventes de hidrocarburos pueden disolver el contaminante y llevarlo más adentro de los poros, y el mismo reporte lo muestra: en las losas manchadas con asfalto, tres aplicaciones de la pasta fallaron, y el reporte concluye que la pasta probablemente causó la penetración de la mancha e hizo imposible la remoción completa. Con el óxido pasó lo mismo. Los métodos que sirvieron contra la mancha de hierro fueron el chorro de arena y una pasta de hidrosulfito; el ácido oxálico quedó incompleto, y el cepillo de alambre con chorro de agua quedó incompleto y además se llevó como 1/32 de pulgada de matriz. Ese chorro andaba en unas 100 psi, así que no prueba que una máquina moderna fracase: prueba que el mecanismo es químico.
Qué decide el resultado
Mirar va antes que lavar. Lo que está encima de una losa no es lo que está adentro: el crecimiento orgánico y la película del tráfico salen; el aceite y el óxido son cuestión de química y no de presión; y el craquelado y la decoloración conviene nombrarlos antes de empezar, no explicarlos después. Lo suelto se barre y se recoge en seco antes de que caiga agua, sobre todo la grasa y el aceite, porque enjuagarlos primero es como terminan en otra parte. Un producto que se seca antes de actuar no actuó, y una losa caliente a media tarde lo seca rápido. Un resultado parejo es cuestión de recorrer el piso igual dos veces, no de encontrar el ajuste mágico. Los adoquines son otro trabajo, con la arena de las juntas que cuidar. Y en el estimado le decimos cuáles marcas esperamos que salgan y cuáles no.
Preguntas frecuentes
- ¿Con cuánta presión lavan el concreto?
- No hay un número que sea cierto para todas las entradas, así que esta página no inventa uno. Importa menos en cuánto está la máquina que cuánto aguanta la losa de abajo, y eso cambia según cómo se acabó y cómo se curó el concreto, cosa que no se ve desde la calle.
- ¿Pueden quitar las manchas de aceite?
- Por completo, no. Sacar por completo el aceite viejo del concreto sí se ha logrado en laboratorio: con chorro de arena, que se lleva una capa de la losa, o con una pasta de solvente aplicada tres veces. Ninguna de las dos es un servicio de entrada y ninguna es lavar. Además, un desengrasante lo bastante fuerte para sentirse eficaz puede meter el aceite más adentro de los poros, que es la advertencia específica de la Portland Cement Association. En el estimado le decimos cuánto esperamos aclararla, y desaparecer no va a desaparecer.
- ¿Va a quedar como concreto nuevo?
- Más limpio, sí. Nuevo, no siempre, y conviene saberlo antes y no después. El craquelado —esa red fina de grietas que traen algunas losas— junta tierra, y la losa mojada lo enseña más a medida que se va secando, así que lo peor que se va a ver no es con el agua encima sino ya secándose. La decoloración que viene de cómo se coló y se acabó la losa no está sobre el concreto: es el concreto. La NRMCA dice que parte de eso puede no responder a ningún tratamiento. Se lo señalamos mientras estamos cotizando.
- ¿Le va a hacer daño al pasto y a las plantas de la orilla?
- Nadie puede prometer que no, así que avísenos de cualquier planta de la orilla que le importe. Y algo que vale decir claro: que la etiqueta diga biodegradable no es una calificación de seguridad. Un programa de aguas pluviales de un condado de Florida lo dice directo: biodegradable no quiere decir no tóxico, y ninguno de esos productos es inofensivo para la vida acuática.
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